miércoles, 26 de agosto de 2009

UN POQUITO DE POR FAVOR

Virus de la gripe A (H1N1)



Desde que la nueva gripe ha dejado de ser una cosa que pasaba en el extranjero y se ha convertido en algo real que empieza a cobrarse vidas en nuestro país, se han vertido todo tipo de consignas y declaraciones que en nada contribuyen a informar de lo que está pasando y no hacen más que fomentar un alarmismo que, una vez instalado en la sociedad, es muy difícil de combatir.
A mi entender la ministra de sanidad, Trinidad Jiménez, está informando adecuadamente al conjunto de la sociedad, midiendo las palabras, matizando y explicando en cada momento lo que viene al caso.
Lo malo de todo esto es que resulta demasiado tentador hacer uso y abuso de este fenómeno pandémico con fines políticos. No ha faltado quienes descalifiquen la labor del ministerio de sanidad, con argumentos muy pobres e infundados; tampoco veo acertado que desde las comunidades autónomas se aborde en clave cantonal las medidas de todo tipo que potencialmente sea preciso adoptar.
El mensaje que se da a la población debe ser único, el mismo y sin retoques tanto si lo da la señora ministra como si se trata de un consejero de sanidad de cualquier comunidad autónoma. Sería difícil de comprender que existieran diferentes criterios en cada comunidad a la hora de tomar cualesquiera medidas necesarias para evitar contagios o transmitir consejos preventivos a la población.
Me parece realmente penoso que al barajarse la posibilidad de retrasar el inicio del curso escolar todo el mundo se sienta autorizado a opinar y desautorizar de entrada cualquier idea que pueda evitar un número elevado de contagios en un espacio de tiempo corto, lo cual contribuiría a colapsar los servicios sanitarios.
En situaciones excepcionales las autoridades no pueden estar al albur de qué dirán tales o cuales colectivos o asociaciones de padres de alumnos. Las decisiones que pueden afectar a la salud de todos no pueden ser tomadas en asamblea ni en un plató de televisión ni mucho menos intentar contentar a todos, las medidas son las que son y no pueden estar sujetas a ningún debate que no sea científico.

viernes, 24 de julio de 2009

LA CARROÑA NO ENTIENDE DE MUERTES


Felip Puig y el alcalde d'Horta de Sant Joan reflexionando....


Quiero suponer que el verano no es la época del año más adecuada para hacer declaraciones de índole política dado que en estos últimos días se leen y oyen declaraciones que si no fuera por lo que es, diría que el personal le da demasiado a la botella o bien que el sol reblandece los cerebros. Me estoy refiriendo al alcalde de Horta de Sant Joan que ante el espantoso incendio que ha asolado aquella zona de Tarragona y que ha costado la vida a cuatro bomberos de la Generalitat y ha dejado a dos más en la UVI del Hospital de la Vall d’Hebrón en estado sumamente crítico, se ha permitido hacer unos comentarios que ponen de manifiesto su catadura moral.

El munícipe en cuestión se ha permitido decir que los bomberos se habían relajado, que es lo mismo que decir que no habían cumplido con su obligación o bien eran unos ineptos.

Con cuatro –ahora son cinco-- cadáveres en la morgue, con sus correspondientes familias destrozadas por el dolor, me parece una falta de escrúpulos tremenda hacer semejantes afirmaciones y más cuando quien las hace es un cargo público del que cabe esperar (digo yo) conductas más sensatas.

La extinción de un fuego forestal no siempre es una tarea fácil y más cuando el factor climatológico es completamente adverso y actúa a favor del fuego.

Los bomberos de la Generalitat son un cuerpo integrado por profesionales que nada tienen que demostrar a estas alturas, su arrojo, capacidad técnica y profesionalidad han quedado demostrados en muchas ocasiones y están fuera de toda sospecha.

¿Que perseguía este munícipe con sus declaraciones? A nadie se le escapa (es un decir) la intencionalidad política de tamaño despropósito, motivo por el cual las palabras del alcalde son más abyectas y graves.

Intentar sacar réditos políticos de una desgracia cómo el incendio y las muertes de unos servidores públicos es un acto própio de canivalísmo, una actitud própia de personas sín ética y que por este hecho, deberían estar apartados de la vida pública.

¿Acaso pretendían crear polémica para tapar el escándalo de los dos millones de euros que faltan del Orfeó Català? Si es así, peor me lo ponen: el fín no siempre puede justificar los medios y menos cuando hay pérdida de vidas humanas de por medio.

lunes, 20 de julio de 2009

H.HOSPITAL GREGORIO MARAÑON, UNA HISTORIA, VARIAS VERDADES (II)




Decíamos ayer que la desgraciada muerte del recién nacido prematuro del Hospital Gregorio Marañón de Madrid es el resultado de un cúmulo de circunstancias estructurales que han confluido dando lugar a la muerte Ryan.


Estamos asistiendo a todo un conjunto de reacciones de protesta y solidaridad con la enfermera que presuntamente cometió un error en la administración de la nutrición enteral; estos actos que de alguna forma expresan una ira por lo sucedido y un estado de opinión no estructurado pueden calmar la indignación del colectivo enfermero momentáneamente que se siente solidario con un miembro de su colectivo y que sabe que esto sucede y puede volver a suceder cualquier día. Aunque suene mal, lo menos relevante de esta situación, no es el error de la profesional, que aún siéndolo, representa una mínima expresión de ese entramado de responsabilidades no asumidas por parte de las administraciones.



De poco sirven estas reacciones, que por si solas, no hacen otra cosa que servir de cortina de humo que oculta el verdadero problema que ha dado lugar a la situación con que nos encontramos. Mientras el colectivo se manifiesta no se habla de lo que hay que hablar y no se canaliza este estado de cierta movilización en un sentido pragmático.



A juzgar por las declaraciones y opiniones vertidas por miembros del colectivo enfermero, se aprecia un cierto sentimiento de culpa colectiva, que más o menos nos viene a decir: no somos perfectos, no hemos sabido estar a la altura profesional requerida, es imposible dominar todas las disciplinas...... y un largo etcétera de lamentos. Mal asunto, a esto se le llama síndrome de Estocolmo. El colectivo enfermero no puede ser el receptor de todas las patadas que se derivan cómo consecuencia de los déficits estructurales del sistema de salud.



Me parece escandaloso que nos vanagloriemos de ser la octava potencia económica mundial y que al mismo tiempo y sin ningún asomo de rubor mantengamos una ratio de enfermera por habitante propia de países en vías de desarrollo, que seamos capaces de formar enfermeras con un alto nivel de conocimientos y que estas tengan que emigrar a otros países en busca de lo que se les niega en España, a saber: estabilidad en el empleo, mejor retribución y reconocimiento profesional.



Me ha parecido sintomático que bien pocas personas hayan hecho mención al tema de las especialidades que están por desarrollar desde el año 2005. ¿A qué se debe este retraso? Se aducen múltiples causas y factores desde los ministerios correspondientes que nada aclaran y que en el fondo no hacen más que ocultar que el verdadero problema radica en que si se desarrollan las especialidades, habrá que acometer sin dilación una profunda reforma del sistema que también conllevaría un cambio en la organización del trabajo del que a buen seguro la parte actora no continuarían siendo al cien por cien las direcciones de los centros.



Con un colectivo estructurado, con cometidos específicos se acabaría con la figura de la “enfermera todo terreno” que debe servir para rotos y descosidos.
¿Qué actitud han mostrado los principales sindicatos ante esta situación? Más allá de decir cuatro palabras de solidaridad con la enfermera y soltar cuatro tópicos, nada han aportado, más bien ha contribuido a densificar la cortina de humo con su actitud, perdiendo una oportunidad que les viene que ni pintada para poner al día su discurso e iniciar junto al colectivo enfermero todas las acciones encaminadas a dar la vuelta a esta situación. Mucho me temo que dentro de pocos días no se hablará de este asunto y que el colectivo enfermero que podría haber salido fortalecido de esta situación quedará igual cómo estaba; y, quedarse cómo estaba significa retroceder.

miércoles, 15 de julio de 2009

H. GREGORIO MARAÑÓN, UNA HISTORIA, VARIAS LECTURAS (I)




Todavía consternado por la noticia de la muerte por un error profesional de la niña marroquí cuya madre murió a consecuencia de la nueva gripe, creo necesario hacer unas cuantas reflexiones que de alguna forma contribuyan a entender la génesis de este desgraciado caso y de muchos otros que seguro se producen pero que no tienen la misma repercusión mediática que este que nos ocupa.

Me atrevo a afirmar que lo que ha sucedido en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid es extrapolable a cualquier centro sanitario público de la geografía española que no ponga especial cuidado en prevenir estas situaciones; se podrá afirmar que en unos lugares más que en otros y en otros más que en unos. La nefasta política de recursos humanos, en lo que se refiere a escatimar en el capítulo de personal, llega al paroxismo por no decir a la más cínica de las desvergüenzas. Me explico. Las unidades de cuidados intensivos pediátricos en los que el número de enfermeras deberían ser de una por dos ingresados, se ha visto reducida la ratio de forma escandalosa, llegando a darse el caso de una enfermera por cinco ingresados. Dejo para la imaginación del lector las consecuencias que se pueden derivar con este tipo de situaciones de sobrecarga de trabajo permanente que recae sobre los profesionales.

Las direcciones de enfermería tienen también su cuota de responsabilidad en este estado de cosas que se viene prolongando en el tiempo y que parece que no les preocupa más allá de verse salpicadas por algún caso dramático cómo este.


A las direcciones de enfermería la gestión les ha hecho perder la profesión, o dicho de otra manera: preservar el cargo, conservar el estatus de directivo y la moqueta de los despachos les hace mirar hacia otro lado y plegarse a las presiones de las gerencias, los economistas y resto de aves para los cuales el hecho de que en un hospital haya enfermos es una anécdota. Una enfermera por el hecho de serlo no tiene capacidad para desarrollar su profesión en cualquier puesto especializado, para ello se requiere un rodaje, y trabajar durante un periodo de tiempo al lado de otro profesional que le adiestre en los saberes y prácticas del puesto de trabajo. No se puede trabajar en una unidad de quemados sin experiencia, en una unidad de hemodiálisis sin conocer los complejos aparatos, no se puede trabajar en traumatología o cirugía sin tener un rodaje previo. No se adquiere una sólida experiencia rotando por tres o cuatro servicios en un turno de siete horas cómo está sucediendo en la mayoría de hospitales públicos en la actualidad.


Estos aspectos tan básicos y elementales que cualquier persona de la calle puede entender son sistemáticamente obviados por quienes dirigen los hospitales. Lo sucedido en el Servicio de Neonatos del Hospital Gregorio Marañón es consecuencia de este estado de cosas, ya que han forzado la máquina en exceso y el resultado ha sido la muerte de un neonato que no tenía que haber muerto.


La impericia de una enfermera con contrato precario, sin experiencia y atemorizada por el miedo que le produce tener que ejercer su profesión en un entorno que le es ajeno y desconoce, le hace cometer errores como el que ha acabado con la vida del recién nacido y posiblemente con la vida profesional de esta enfermera.

viernes, 26 de junio de 2009

A VUELTAS CON LA LEY DEL MEDICAMENTO

Trementanaires

Cada vez que se habla de reformar o crear una nueva ley que regule el uso y prescripción de medicamentos todas las partes medianamente implicadas sacan pecho y se lanzan al ruedo a reivindicar su parte o su cuota.

Es normal que sea así habida cuenta de que este es un negocio que reporta pingües beneficios.

Me produce cierto ardor de estómago escuchar los razonamientos de los farmacéuticos, que reivindican su papel prescriptor y orientador hacia el usuario de medicamentos.

No me parece extraño ni fuera de lugar que los farmacéuticos reivindiquen su espacio siempre y cuando se juegue limpio y sin cartas marcadas.

No tengo inconveniente en que un farmacéutico me aconseje sobre tal o cual medicamento, mientras sea un farmacéutico quien lo haga no habrá problema y todo estará dentro de un marco más o menos legal, sin embargo todos hemos visto en infinidad de ocasiones a algún ciudadano acercarse al mostrador de una farmacia a pedir consejo sobre que medicamento podría tomar para tal o cual afección más o menos incordiante. En la mayoría de los casos no es un farmacéutico quien atiende y aconseja si no un mozo de farmacia que endilga a la víctima un jarabe, unas pastillas y unos antibióticos como el que no quiere la cosa.

Las farmacias son un negocio. Nada que decir al respecto mientras el negocio no se vea incrementado de forma llamémosle truculenta y en contra de las arcas públicas, es decir del dinero de todos, aconsejando un medicamento de “marca” frente a un “genérico” que vale mucho menos y hace el mismo efecto.

Los farmacéuticos tienen el negocio asegurado gracias a la semigratuidad y venta en exclusiva de medicamentos, por tanto, átenles en corto, que con el dinero de todos no se juega y menos cuando es escaso.

Mañana más

viernes, 15 de mayo de 2009

DE VENTA EN FARMACIAS



Kit básico para noches locas


Se ha anunciado recientemente que las farmacias dispensarán la denominada “píldora del día después”. Esta píldora es sólo y únicamente un remedio de emergencia a utilizar cuando se han mantenido relaciones sexuales sin haber tomado las debidas precauciones anticonceptivas para evitar el embarazo.

¿Qué es la píldora del día después? Este medicamento, conocido también como píldora post-coital, es un combinado de hormonas que alteran el ciclo reproductor femenino, impidiendo la ovulación y la fertilización. Los detractores de esta forma de evitar embarazos no deseados esgrimen toda una serie de argumentos en los que se mezclan cuestiones morales con otras más o menos científicas en las que no voy a entrar por no ser este el tema que hoy me asigno.

Es curioso comprobar lo que dan de sí las palabras debidamente amañadas para intentar expresar con visos de credibilidad científica, intentando interferir en cuestiones sobre las que sólo deben decidir los interesados.

Existe un déficit importante de conocimientos e información sobre estos temas en el seno de la sociedad y no siempre es por falta de canales y vías adecuadas para obtenerla, sólo hace falta querer saber, estar mínimamente sensibilizado sobre aspectos que en ocasiones son una fuente de problemas evitables si se tiene la cabeza mínimamente en su sitio. En definida: Quien no se informa es porque no quiere. Aún teniendo en cuenta que en muchos centros de enseñanza es todavía un tema tabú tratar de estos temas.

En la actualidad la píldora post-coital se dispensa en los ambulatorios de forma gratuita. Desde el inicio de este programa orientado primordialmente a los jóvenes, ha habido anécdotas y experiencias de todo tipo, pero quiero resaltar el hecho de que en los primeros días de estar en marcha este programa de dispensación gratuito, los perfiles de edad y estrato social no era precisamente lo que podríamos llamar “gente joven”: las solicitantes
de la “píldora” eran mujeres de entre 30 y 45 años, siendo los fines de semana y festivos los días de mayor demanda.

Lo que he citado me lleva a creer que existe un elevado porcentaje de mujeres que además de no utilizar preservativo para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual (HIV, Gonorrea, lues, etc.) externalizan las consecuencias de sus malas prácticas en el Sistema Público de Salud. Dicho así puede parecer provocador, parcial e injusto; creo que no lo es, más bien al contrario. Hay que diferenciar los “accidentes” (rotura del preservativo en el caso de relaciones esporádicas o casuales) con la irresponsabilidad.

La medida de propuesta por el gobierno me parece acertada, más allá de las consideraciones sobre si invade o no competencias de las CC.AA.

Los ciudadanos debemos ir tomando conciencia de que además de que no hay de todo para todos y además sin pagar, hay que asumir las responsabilidades derivadas de nuestros actos, que el sistema público no es sostenible si además de asumir día tras día los costes de nuevas técnicas y terapias, debe hacerse cargo de los costes originados por las consecuencias de la falta de responsabilidad de algunos ciudadanos.

Si hay parné para salir a cenar y tomar cubatas en cualquier parte, lo debe de haber para pildoritas del día después o en su defecto condones.

jueves, 14 de mayo de 2009

SAURA DE NUEVO

El Conseller Saura haciendo lo que mejor sabe

El infatigable Conseller Joan Saura vuelve una vez más a la carga. Esta vez el ínclito Saura ha desenterrado el proyecto que en su día ya intentó hacer prosperar CiU y que trataba de modificar las placas de las matrículas de los automóviles. Según la antigua propuesta se trataría de identificar la comunidad autónoma a que pertenece el vehículo.

Da la impresión de que el Conseller Saura se aburre, que no sabe que hacer con su cuerpo serrano y que cuando sale más o menos bien parado de un lío en el que él solo se mete, se busca otro de más envergadura. Decididamente a este hombre le va la marcha o es masoquista.

A todo lo dicho hay que añadir la poca oportunidad de la propuesta que una vez más aflora de forma tan inoportuna como sospechosamente provocativa.

No vale decir que en Alemania y otros países adoptaron en su momento este sistema identificativos para las matrículas. En todo caso estaríamos hablando de estados consolidadamente federales y que en su momento adoptaron esta medida. España en la práctica es un país federal aunque no se llame así, el grado de competencias que acumulan las diferentes comunidades nos hace parecer más a un estado federal que a un estado unitario con un poder centralizado.

Saura ha adoptado un papel más propio de ERC o CiU al plantear este tema que tiene un marcado carácter identitario aunque el propio Saura no quiera admitirlo.

Este asunto no está en el abultado fajo de preocupaciones de los ciudadanos en este momento y no hace más que poner de nuevo a Catalunya en el ojo del huracán y en el punto de mira de las críticas de la caverna político-mediática.

El President Montilla haría bien en llamar a capítulo al díscolo Saura, que tiene el don de la inoportunidad y una cabeza llena de ideas no precisamente buenas.Mejor sería que Saura se dedicara a poner orden en los Mossos d’Esquadra, a gobernar lo que debe gobernar con seriedad y buen criterio, evitando espectáculos bochornosos como los protagonizados en los últimos tiempos a raíz de las cargas de los antidisturbios, en los que acabó culpando a la prensa de la mala imagen dada por las fuerzas que él dirige.

En la actual coyuntura este gobierno debe dar más que nunca una imagen de sensatez y seriedad y preocuparse de los temas que afectan a los ciudadanos que están padeciendo las consecuencias de una de las peores crisis económicas que se conocen.