martes, 21 de junio de 2011

RAHOLA SE METE CON OLIVERES Y YO ME INDIGNO




Los principales rotativos se han conjurado contra el movimiento del 15-M también conocido por los “indignados”, lo que hasta hace poco era un matizado apoyo o comprensión por parte de algunos, se ha convertido de la noche a la mañana en un feroz ataque a este movimiento. La excusa que les ha venido al dedillo ha sido el inmenso guirigay que se montó en los alrededores del Parlament el pasado día 15 de junio y sobre el cual alguien con mando en plaza debería dar fundamentadas y creíbles explicaciones. No me creo que un grupo de exaltados violentos puedan poner en jaque a la policía y a sus servicios de información en ridículo. No me creo que los individuos agrupados en una entrada con el pinganillo en la oreja y la cara medio tapada fueran actores secundarios en esa tragicomedia. En cualquier caso sospecho que hay responsabilidad del máximo responsable de Interior en el bochornoso episodio del día 15 de junio por no decir que aquello fue una concatenación de omisiones más o menos queridas y deseadas para que ocurriera algo importante y lamentable que fácilmente se pudiera imputar al movimiento de los indignados. Sigo diciendo que es muy sospechoso que los diputados que salieron peor parados hubieran tenido en los gobiernos anteriores altas responsabilidades sobre el cuerpo de los Mossos d’Esquadra, me refiero a la exconsellera Montserrat Tura (PSC) y al exdirector general Joan Boada (ICV-verds), lo siento pero en lo que es un reparto de bofetadas e insultos con el aditamento de sprays de colores varios, no creo en las casualidades ni en el azar.


Y en eso llega la ínclita Pilar Rahola que desde la Vanguardia se despacha pidiendo casi la cabeza de Arcadi Oliveras, ese profesor universitario que se ha caracterizado por estar siempre presente y activo en los movimientos populares contra la globalización injusta, la pobreza y cualquier otra causa justa.


Pilar Rahola se despacha a gusto con este hombre del que podría aprender muchas cosas, entre ellas educación y humildad. Dice también que Oliveres está más o menos colgado de las revoluciones inconclusas o algo parecido.


Vayamos por partes, la catadura moral de esa señora (por llamarle de alguna manera) queda al descubierto al lanzarse a la yugular de alguien que no se caracteriza precisamente por polemizar con plumillas como Rahola.


Las palabras de Rahola son el resultado de un liviano ejercicio de cinismo redoblado que ignora deliberadamente los motivos por los cuales las calles y plazas de todas España se han llenado de gentes que no hacen más que denunciar y expresar una situación injusta para la inmensa mayoría de los ciudadanos y ciudadanas.


Habla de violencia y vulneración fragante de las leyes ¿violencia? ¿La violencia contra quienes? Me pregunto si tener secuestrado por los dos partidos mayoritarios el papel fundamental del Tribunal Constitucional no es un acto de violencia suprema, me pregunto si un desahucio no es un acto de suprema violencia aunque se lleve a cabo con la ley en la mano, me pregunto si un sueldo de 600 euros para un licenciado, sin horario, sin derechos, sin seguridad social no es un acto de suprema violencia.


Sigo haciéndome preguntas sobre lo que es justo o está dentro de la ley, una ley que aunque democrática, por emanar de un Parlamento soberano, puede ser tan injusta como la que dicta cualquier plutócrata y cabe por tanto el derecho a resistir y oponerse a ella con todos los medios democráticos y hasta donde yo sé, manifestarse y decir basta es un derecho democrático.


Señora Rahola: Ande, dúchese que estará más fresquita, olerá mejor y perderá un poco de caspa.

miércoles, 15 de junio de 2011

CUIDADO CON TANTA INDIGNACIÓN

Disculparán lo escatológico de la foto pero es lo que me pide el cuerpo ante tanta hijoputez y tanta hipocresía. Que les aproveche a quienes esto va dedicado. ¡Salud!


Debería estar muy indignado y preocupado por lo sucedido hoy en el Parlament de Catalunya y sus alrededores. En realidad estoy más preocupado que indignado. Las formas empleadas he de decir que no son las que yo defiendo pero hasta cierto punto las comprendo o dicho de otra manera, comprendo que el grueso de esa masa de gentes de todos los pelajes y en su inmensa mayoría gente tranquila y pacífica, no haya sido capaz de ahuyentar a los violentos, de detectarles, neutralizarles y expulsarles de sus filas.

Me resulta chocante que hayan sido los parlamentarios de izquierda quienes han padecido las iras y la violencia de los indignados. Señores: pintarle el cogote a un diputado (Joan Boada de ICV) es un acto de violencia, pintarle una cruz en el vestido de la señora Tura (PSC-PSOE) y exconsejera de Justicia en el último tripartito es un acto de violencia y una humillación que esta señora no merece. Estos actos son tan contraproducentes y desligitimadores para el movimiento como humillantes para quien los padece. Mientras tanto, los señores diputados de la derecha llegan en furgones protegidos por la policía y otros los hacen en helicóptero. ¡Vaya panorama!

No sé qué tendrá ese viejo edificio borbónico, vieja herencia de la dominación castellana de la Guerra de Sucesión que culminó en 1714 con la capitulación de Barcelona y la pérdida de sus fueros y leyes propias. Me hago esta pregunta al venir a mi memoria un viejo episodio acaecido en este mismo caserón y que tuvo como protagonista a Don Manuel Azaña. Creo recordar que fue en plena guerra civil, en 1937 que Azaña de visita oficial en Barcelona se hospedaba en el Palau y precisamente en estas fechas estalló una guerra civil dentro de la que ya estaba en marcha: Los comunistas del PSUC junto a los republicanos decidieron poner orden en la retaguardia y la emprendieron a tiros contra los trotskistas del POUM y la CNT-FAI. Dos concepciones distintas de cómo había que ganar la guerra establecieron por su cuenta que lo mejor era no perder el tiempo hablando pudiendo resolver la cuestión a tiro limpio. A Don Manuel Azaña le pilló en medio y lo acabó rescatando un destacamento de la Marina de guerra que habían atracado en el puerto de Barcelona muy cercano por cierto al Palau. ¿Qué tiene este caserón que cíclicamente retiene a sus huéspedes y les impide entrar o salir a riesgo de poner en peligro la integridad?

Esta tarde mientras reflexionaba sobre estas cuestiones oía a lo lejos el programa de Gema Nierga “La Ventana”. Esta señora hoy tenía en su estudio el más alto índice de mamarracho por centímetro cuadrado, ¡hay que ver como se defendía el stablihsment político!, mejor dicho, como atacaba a los manifestantes. Todos querían nadar y salvar la ropa: inicio del discurso en tono paternalista y llamándoles fascistas para ir acabando. Estos señores no han aprendido nada, no han querido escuchar la voz de la calle y acabarán pagándolo caro, este movimiento o lo que sea no ha hecho más que empezar y puede acabar arrollándoles.

No se puede estar diciendo que dificultar o impedir el libre acceso de los diputados al parlamento es un delito tipificado en el artículo equis del Código Penal o que en una democracia esto es inadmisible. Señorías: a estos jóvenes esto se la trae al pairo. El régimen democrático al que con tanta vehemencia invocan los señores diputados les ha negado un futuro y una vida digna a toda una generación de jóvenes que tendrán una perspectiva de calidad de vida muy inferior a la de sus padres y un inexistente horizonte. Esta cohorte de políticos tan preocupados por el orden democrático han sido incapaces de reaccionar ante los mercados financieros que están imponiendo su ley condenando a la miseria a miles de familias que han perdido su trabajo, después su vivienda y más tarde perderán la esperanza. ¿Qué respuesta dan a esas 200.000 personas que hay en Catalunya que no tienen nada de nada que lo han perdido todo y que cuando comen lo hacen gracias a la caridad?

Quienes no tienen nada o lo tienen todo perdido pueden constituir una fuerza arrolladora de difícil control si es instrumentalizada o manipulada por intereses oscuros que están en las antípodas de un régimen de igualdad y justicia.

viernes, 3 de junio de 2011

PENSANDO EN LA SANIDAD




Desde hace días vengo aplazando esta entrada, pienso que no vale la pena, que nadie lo va a leer y que además está todo el pescado vendido en lo que a este asunto se refiere. Mis reflexiones poco van a cambiar lo que está pasando y mucho menos influir. Sin embargo, las tripas y la razón me mueven a expresar mi punto de vista sobre lo que veo y vivo a diario desde hace muchos años: el día a día de la sanidad pública.

Los diferentes y variados actos que se derivan de cómo el nuevo gobierno está encarando la viabilidad del sistema público de salud, no hacen más que ratificarme en lo que hacemos y estamos dispuestos a hacer para salvar algo tan valioso como el sistema público de salud tal y como lo conocemos y entendemos.

Pero cuidado con lo que hacemos y decimos no sea que nos quedemos defendiendo algo insostenible si se sigue manteniendo este modelo organizativo y de dirección.

Desde esta misma página hace años hablaba de la necesidad de romper con el concepto de hospital que pertenece más a finales del siglo XIX que al siglo que acabamos de iniciar, intuyo que mis colegas de la asistencia primaria piensan igual en su mayoría. Someramente: Unos servicios no pueden hacer la competencia a otros, no puede haber duplicidad de servicios a pocos kilómetros de distancia, determinadas intervenciones y tratamientos los deben hacer quienes mejor sepan y puedan atendiendo a la experiencia, disponibilidad, fiabilidad y costes de todo tipo, debería tenderse a equipos multidisciplinares, las jefaturas de servicio no pueden ser inamovibles, habría que desmontar hasta llegar a niveles mínimos el farragoso aparato burocrático-funcionarial que no hace más que entorpecer y además es carísimo…. Y un largo etcétera en que los usuarios deben tener su parte de corresponsabilización, asumiendo que nada es gratis y que no se puede abusar de unos recursos limitados.

Hay una poquedad de ideas sobre qué hacer y qué decir que nos estamos refugiando en los tópicos y poca cosa más. No es poco que un nutrido grupo de personas dejen de hablar de futbol y acudan a una concentración convocada unitariamente por los sindicatos, otra cosa es cuánto van a durar en las concentraciones si los sindicatos o en su defecto el sentido común que emana en ocasiones a los humanos diga otra cosa diferente y acertada y ponga a los trabajadores de la sanidad pública en lucha para defender lo suyo y lo que debería seguir siendo de todos. No olvidemos que además del poder adquisitivo que han perdido las trabajadoras y trabajadores durante años se añade un recorte del 5% llevado a cabo el año 2010, que ha dejado a este sector en peores condiciones y añádase además que Catalunya es la autonomía que peor paga a sus profesionales sanitarios.

No es nada nuevo decir que con la llegada de la derecha al poder en Catalunya esto podía preverse, que si siguiera gobernando el Tripartito esto no pasaría. Seguramente pasarían otro tipo de cosas pero no nos engañemos, el Tripartito ha sido el caldo de cultivo de esta situación. La Consellera socialista Marina Geli, ha sido con diferencia la consellera que más ha apostado por dar oxígeno a los consorcios hospitalarios, entidades de gestión privada y de carácter parasitario de lo público, por hacer desembarcar en los órganos de gobierno sanitarios, elementos procedentes de los consorcios y de empresas de consulting con escasa o nula sensibilidad o querencia por lo público, más bien todo lo contrario. Tampoco Geli se quedó corta a la hora de duplicar cargos y mantener la confianza a otros personajes de probada hostilidad hacia lo que en teoría defendía aquel gobierno. Los socialistas en el gobierno de lo público se han caracterizado por la frivolidad, por el enchufismo más descarado y por el despilfarro en definitiva. A lo largo de su mandato han tomado carta de naturaleza el ejercicio continuado de soberbia de pijo pana, menospreciando y poniendo bajo sospecha a los que desde su misma orilla les estaba diciendo continuamente: ¡por ahí no! Fruto de todo este estado de cosas fue la deserción en masa de los que esperaban con esperanza e ilusión la llegada de la izquierda al gobierno y que ocuparon cargos de cierta relevancia en la legislatura de Pasqual Maragall.

No tardaron en llegar los consultores, los expertos en manegement salidos de ESADE con más ambición que capacidad y más soberbia que conocimientos.
Todo este estado de cosas llegaba al President por diferentes vías, se le comentaba a la Consellera en forma de reflexión amigable, dando esta sonoros portazos por respuesta cuando oía algo que no le gustaba. Nada se hizo desde la Conselleria de salut por dar un vuelco a la crónica situación señalada más arriba y por todos conocida.

Si bien está que seamos capaces de salir del letargo y ponernos en pie para luchar por lo público, mejor estaría que fuéramos capaces de no reivindicar en abstracto y ser capaces de proponer ideas claras, concretas realizables que hicieran el sistema más viable. Estoy convencido de que en esa inmensa cohorte de gentes que opinan y protestan justamente, debe de haber personas capaces de hilvanar y poner en firme propuestas claras, concretas y viables. Propongo que así se haga, desde abajo, desde la base, con resolución y valentía encarando los problemas estructurales y aportando soluciones. Todo sea por desmontar esa falsa creencia de que inexorablemente debemos ir a la privatización de determinadas prestaciones, demonizando lo público y cediendo a la fatalidad de que este sistema ha fracasado por inviable.

martes, 31 de mayo de 2011

LA SANIDAD RESPONDE... LOS USUARIOS TAMBIÉN


Esta mañana en el hall del Hospital Germans Trias había una mesa en la que se pedían firmas contra los recortes que se anunciaron y han llegado subrepticiamente, inopinadamente, con nocturnidad, poquito a poco pero con todo el rigor y precisión de un despliegue militar.

La Junta de Personal estaba representada por un variado elevado número de sus integrantes que iban explicando a los trabajadores y a los usuarios los motivos de la recogida de firmas.

A diferencia de otras ocasiones el personal está movilizado y consciente de lo que se juega y los usuarios están cada día más pendientes de lo que ellos pueden perder o están perdiendo ya. Al fin y al cabo usuarios lo somos todos en cualquier momento de nuestras vidas.

Los pliegos iban dirigidos al Govern de la Generalitat y al Gobierno de España. Más allá del contenido de los pliegos y a quines se dirigían, lo más importante a mi juicio es la sintonía que se percibe entre los usuarios y los trabajadores del hospital, conscientes de que están en la misma trinchera y que defienden lo mismo.

Me ha llamado mucho la atención un personaje (un jubilado) que estaba colaborando con los sindicalistas en la recogida de firmas. He procurado entablar conversación con él y no ha sido nada difícil. Era un personaje curtido por mil luchas, avejentado por el maltrato que da la vida y lustroso por haber conseguido quitarse el hambre de encima, ese hambre histórico que se lee en muchas caras y espaldas que parecen estar siempre cargadas.

El hombre (compañero) era amable y dicharachero, llevaba una insignia de CC.OO en el bolsillo de la camisa. No podía ser de otra manera. Solo he visto en gentes de su edad y procedencia ideológica ese optimismo histórico solidamente trenzado a lo largo de años de sufrimientos y largas luchas. Estos añosos hombres y mujeres se identifican y apoyan a los “chavales” de las plazas españolas. No podía ser de otra manera. ……Cada época es distinta y toca luchar de forma diferente….decía este compañero que inició su vida laboral a los nueve años.

No sé como ni de qué manera va a acabar esta ofensiva neoliberal que lleva a cabo un gobierno “dels nostres”, un gobierno nacionalista con mucha caspa que no para de hacerle guiños al PP, lo que sí me atrevería a asegurar es que no acabará muy al gusto de ellos, no lo tendrán fácil y se equivocan si se empecinan en hacer una lectura parcial del resultado electoral. El avance de la derecha no es un respaldo a sus políticas, es más bien un castigo a las malas políticas de la izquierda que ha sido la que ha lanzado la primera piedra contra el Estado del bienestar, con sus claudicaciones, renuncias y políticas erráticas.

No se lo estamos poniendo fácil y no veo intenciones de claudicar por parte de los trabajadores ni los usuarios ante los recortes de personal, cierre de plantas de hospitalización y quirófanos.
No quiero acabar sin dedicar unas palabras a los señores que formaron parte del anterior Govern: Se puede gobernar mal, se puede gobernar peor y se puede gobernar como lo hicieron ustedes: rematadamente mal, jodidamente mal y consecuencia de ello es lo que tenemos ahora. La peor casta política que pudiera gobernarnos, casi peor que ustedes y vienen con hambre atrasada y dispuestos a quedarse mucho tiempo.

lunes, 4 de octubre de 2010

ESTUPIDEZ, ANOREXIA Y BULIMIA




A raíz de haber colgado una foto en un red social, se han producido una serie de comentarios que me han convencido de le necesidad de escribir algo sobre el tema. La foto que colgué hablaba por si sola, se trata de una pintada realizada justo al lado de una tienda de ropa. La contundencia de la afirmación de la persona que realizó la pintada no ofrecía lugar a dudas: “La talla 38 me aprieta el chocho” ¿Queda claro?


Me atrevo a afirmar que esta mujer está hasta ahí mismo (el chocho), de que le hagan creer que ha engordado, que debe corregir sus hábitos alimentarios ya que de lo contrario se alejará cada día más del patrón que viene fijado por la modas o las modas y será objeto del ninguneo progresivo de su entorno de amigos y amigas que sí están dentro de los parámetros de peso y talla marcados por el tinglado de la moda y los intereses que ésta defiende a capa y espada. Esta situación motivada por verse apartado o no admitido en el grupo de los “normales” crea en muchas ocasiones un serio problema si la persona en cuestión no tiene la cabeza en su sitio o medianamente bien amueblada.


La baja autoestima por no ser admitido, por no ser como los demás es la primera estación de un vía crucis largo y penoso que no siempre acaba bien.


Las patologías sociales en este caso desembocan en patologías somáticas creadas por este endiablado sistema que no hace más que embrutecer a las personas, para después endosar las consecuencias de esta molicie al Sistema Público de Salud.


Al hablar de patologías somáticas me refiero a la anorexia y a la bulimia, que en no pocos caso son irreversibles y acaban en muerte.


Las personas jóvenes, con un peso bajo, un nivel de autoestima bajo, dependiente del núcleo familiar, inmaduras, con miedo a la madurez sexual y temor a asumir responsabilidades y tomar decisiones, conformarían un perfil de candidato a padecer anorexia o bulimia.


La persona anoréxica padece una distorsión de la imagen de su propio físico que rechaza, siempre que tiene un problema, manifiesta actitudes depresivas, suele probar toda clase de dietas para rebajar su peso, tienen una actitud hostil hacia el entorno y se manifiestan irritables. Suelen tomar diuréticos y laxantes para ayudarse. No es extraño que intenten compensar su “exceso de peso” aumentando la actividad física (Vigorexia), disminuyendo al mismo tiempo la ingesta de alimentos.


La anorexia y la bulimia tienen un patrón parecido aunque ambos trastornos sean diferentes.

A diferencia de la anorexia, la bulimia se caracteriza por episodios de grandes ingestas de alimentos que son rechazadas casi de inmediato con la provocación del vómito y/o la toma de laxantes y otras sustancias.


La persona anoréxica siempre come poco (cuando come), evitando las grasas y los hidratos de carbono. En la bulimia la ingesta voraz puede ser de cualquier alimento que se tenga a mano, sin descartar los dulces y pasteles.


Después de esta necesariamente breve introducción, creo que podemos hacernos una idea del alcance de estas patologías de etiología social pero con un alto grado de complicidad en la industria, léase de la moda, de los productos farmacéuticos y de todos los que ahí pueden rebañar algún dinero, sin dejar de lado el perverso mundo de la publicidad.


Los jóvenes (las adolescentes son las más firmes candidatas a caer en la anorexia), en esta sociedad competitiva, cada día más carente de valores positivos, están inermes (o casi) frente al bombardeo de imágenes que les incitan a querer ser cómo el otro, cómo el que ha triunfado. El mensaje que reciben constantemente les incita a compararse con los estereotipos vigentes de belleza que la industria ha creado, con cuerpos perfectos que son la puerta de entrada a esa arcadia que no existe y en la que todo está al alcance de la mano sin el más mínimo esfuerzo.


Ése mundo tan ideal que pinta la publicidad además de fomentar la más salvaje competitividad e individualismo se miran estos jóvenes candidatos al triunfo, lo tremendo es que lo que ven no les gusta, no se parece en nada a lo que les rodea y lo que son y nada más lejos de lo que quieren ser. Así emprenden este viaje que se inicia con una baja autoestima y acaba en el hospital. Nada más diferente a lo prometido.


Si algo cabe esperar de la política es que cuidadosa como debe ser de las cosas que afectan a todos, introdujeran elementos reguladores y coercitivos a este engaño que se produce con las tallas. La talla 38 debe ser la misma en todas partes para no hacer creer lo que no es y contribuir a que nuestros adolescentes no se monten castillos en el aire, aunque lo peor de todo es lo que se ha señalado más arriba: la falta de valores que musculen la personalidad del adolescente.


miércoles, 21 de julio de 2010

EL SUFLÉ QUE NO BAJA






Estamos a mediados de julio, en plena canícula con los mismos problemas que antes de que llegaran estos calores, sin embargo, el suflé del Estatut no se deshincha, no cae ni a la de tres.

Quizá tenía Zapatero la ilusión de que con los calores nos olvidaríamos del Estatut, del Tribunal Constitucional y de la mala leche que la sentencia ha creado en la sociedad catalana.
No ha sido así, el agravio, el recochineo y las ganas de enrarecer el ambiente más de lo que ya estaba por parte de la caverna mediática de Madrid y la derecha extrema, han calado en el tuétano de la sociedad civil catalana y parece que también el la clase política que nos representa.

Ante la situación creada por la sentencia y la reacción multitudinaria de la sociedad civil que tomó las calles de Barcelona el 10 de julio, cabe preguntarse cómo van a solucionar esta papeleta. Lo cierto es que nada es igual después de la manifestación del día 10 y el núcleo duro del poder debería tomar buena nota de ello si no quiere seguir generando independentistas y agraviados de distinto signo con derecho a voto.

El panorama político catalán con unas elecciones a la vuelta de la esquina, está más embrollado que nunca: Los diputados socialistas catalanes votan en el Congreso en contra de una resolución que han votado afirmativamente sus homólogos en el Parlament, ¿Esto qué es? A la ciudadanía se le hace bien difícil entender estas situaciones y alguien debería hacer un esfuerzo de pedagogía y explicarlo bien si es que puede.

Las en cuestas señalan a CiU como ganador absoluto en estas elecciones de otoño, no sé si estos datos son fiables ni cuándo se hizo la encuesta, pero lo cierto es que el Govern de progrés no goza de un nivel de aceptación elevado, tampoco sé si los miembros que han integrado este tripartito se sienten con fuerzas suficientes como para volver a proponer una forma de gobierno parecida.

Algo me da en la nariz de que se puede estar preparando una fórmula que se conoce con el nombre de socio-vergencia, es decir, un gobierno de coalición entre nacionalistas y socialistas. No descartemos esta posibilidad aunque todavía queda partido que jugar y CiU está muy pringada por el escándalo Millet y el desvío de fondos del Palau a las arcas de ese partido. Quizá coaligarse con los socialistas sería una forma de capear el temporal desde el poder llevando a cabo aquella vieja fórmula denominada intercambio de cromos.

Los socialistas tendrían que estudiar muy en serio si les vale la pena conservar cuotas elevadas de poder a cambio de meterse en la cama con CiU. Montilla me decepcionaría más de lo que ya me ha decepcionado que no es poco.

Ciertamente, el PSC-PSOE es un partido bien raro y del que nunca seré miembro. Había quien decía que con la marcha de Maragall, se había acabado la era de los socialistas del Paseo de Gracia hacia arriba y que había llegado la hora de los dirigentes sin pedigrí catalán tipo Montilla. Me alegro de que esta generación de no nacidos en Catalunya ocupe cargos de responsabilidad en la política y en los partidos, esto debe ser así en una sociedad que se reclama plural e integradora como la catalana. Lo que sucede sin embargo, según mi modesto entender, es que ha habido un pacto entre el sector Sant Gervasi y el otro sector que se mueve en un área geográfica más difusa que vive y trabaja en el Baix Llobregat.

Este área del Baix Llobregat ha dado excelentes alcaldes para la democracia y algún que otro pésimo Ministro de Trabajo como es el caso del exalcalde de l’Hospitalet.

Hay que señalar también que esta área integra el grupo más numeroso de militantes socialistas en Catalunya y que sin duda son el grupo más proclive al PSOE. Tenemos dos partidos en uno y este fenómeno hay que entenderlo para comprender muchas de las decisiones que toma el PSC-PSOE en este país tan variopinto que es Catalunya.

miércoles, 3 de marzo de 2010

EL BERRINCHE DEL CONSELLER HUGUET



Con algo de asombro he escuchado las declaraciones del Conseller Huguet en las que pone de manifiesto y denuncia una suerte de complot contra el Govern actual de la Generalitat de Catalunya.
A buenas horas este buen hombre se destapa y nos viene con esas. El menosprecio, la ocultación de noticias positivas y el cuestionamiento de la solidez de este gobierno ha sido una constante desde el inicio de su andadura, por parte de medios como la Vanguardia, que han estado siempre al servicio la derecha catalana más rancia y casposa. La Vanguardia ha apostado siempre por la derecha, sea esta nacionalista o no.
El Conseller Huguet, dice textualmente que la campaña de desprestigio viene desde sectores y personas del centro-derecha y que se abstiene de decir nombres. Para decir esto mejor no decir nada, ya puestos creo yo que una vez se empieza es mejor vaciarse y soltar lo que se tenga que soltar.
Me sorprende que Huguet hable de determinados medios y personas y sin embargo no hable ni diga nada de lo que acontece en TV3, que sistemáticamente ignora, oculta y menosprecia al Govern y a su President. Es bien cierto lo que dijo Joan Ferrán en cuanto a ese medio público, pero desde el legítimo gobierno de Catalunya se ha claudicado ante la desfachatez de los periodistas y directores de aquella casa que mantenemos entre todos.
El Govern, debería tomar ejemplo de Patxi López que entró en Euskal Telivista con mano de hierro barriendo sin que le temblara el pulso a lo más sectario de aquella casa, que como TV3 pintaba un país que no era el real, un país en el que no tenían cabida los que no fueran orgullosos descendientes de Sabino Arana o Xavier Arzalluz.
Parece que el President Montilla, que en privado reconoce que TV3 es un problema para su gobierno, no quiere, no sabe o no se atreve a meter mano a ese medio público que no pierde oportunidad de ningunearle y relegarle a los dos últimos minutos del informativo cuando está inaugurando un tramo de la línea de metro más larga y moderna de Europa, que quedará como una infraestructura pública para muchas generaciones. Mientras los directores de los informativos dan amplia cobertura a las consultas populares en las que se “decide” sobre la independencia de Catalunya.
A la incapacidad del Govern de comunicar y explicar lo que hace, se añade ese bunker mediático que desde el primer minuto en que se `puso en marcha este gobierno, inició su particular cruzada destinada a hacer invisible la acción de gobierno, destacando, eso sí, todos los posibles desencuentros y roces entre las diferentes formaciones que lo integran.
El problema principal no es que le pongan la proa desde un medio público al Govern, lo grave es la incapacidad de hacer frente a ésta situación.