
Felip Puig y el alcalde d'Horta de Sant Joan reflexionando....
Quiero suponer que el verano no es la época del año más adecuada para hacer declaraciones de índole política dado que en estos últimos días se leen y oyen declaraciones que si no fuera por lo que es, diría que el personal le da demasiado a la botella o bien que el sol reblandece los cerebros. Me estoy refiriendo al alcalde de Horta de Sant Joan que ante el espantoso incendio que ha asolado aquella zona de Tarragona y que ha costado la vida a cuatro bomberos de la Generalitat y ha dejado a dos más en la UVI del Hospital de la Vall d’Hebrón en estado sumamente crítico, se ha permitido hacer unos comentarios que ponen de manifiesto su catadura moral.
El munícipe en cuestión se ha permitido decir que los bomberos se habían relajado, que es lo mismo que decir que no habían cumplido con su obligación o bien eran unos ineptos.
Con cuatro –ahora son cinco-- cadáveres en la morgue, con sus correspondientes familias destrozadas por el dolor, me parece una falta de escrúpulos tremenda hacer semejantes afirmaciones y más cuando quien las hace es un cargo público del que cabe esperar (digo yo) conductas más sensatas.
La extinción de un fuego forestal no siempre es una tarea fácil y más cuando el factor climatológico es completamente adverso y actúa a favor del fuego.
Los bomberos de la Generalitat son un cuerpo integrado por profesionales que nada tienen que demostrar a estas alturas, su arrojo, capacidad técnica y profesionalidad han quedado demostrados en muchas ocasiones y están fuera de toda sospecha.
¿Que perseguía este munícipe con sus declaraciones? A nadie se le escapa (es un decir) la intencionalidad política de tamaño despropósito, motivo por el cual las palabras del alcalde son más abyectas y graves.
Intentar sacar réditos políticos de una desgracia cómo el incendio y las muertes de unos servidores públicos es un acto própio de canivalísmo, una actitud própia de personas sín ética y que por este hecho, deberían estar apartados de la vida pública.
¿Acaso pretendían crear polémica para tapar el escándalo de los dos millones de euros que faltan del Orfeó Català? Si es así, peor me lo ponen: el fín no siempre puede justificar los medios y menos cuando hay pérdida de vidas humanas de por medio.