miércoles, 13 de febrero de 2008

DE NUEVO LA SANIDAD

La sanidad anda revuelta en Cataluña. De nuevo los médicos están en huelga por una mejora de las condiciones de trabajo y aunque no lo digan – principalmente- por la mejora sustancial de sus emolumentos, que son francamente mejorables.
La incapacidad de la Consellera Marina Geli para hacer frente a la situación de la sanidad es más que evidente. El problema ya no es únicamente su manifiesta y probada insolvencia, si no, de quién tiene por encima que la mantiene en el cargo.
Unos y otros están mareando la perdiz sin meterse en faena, mientras, la situación empeora.
Existen varias diferencias entre este conflicto y los que se han producido anteriormente. Parecerá una perogrullada pero una diferencia – y no precisamente menor-, es que ha pasado tiempo, demasiado sin que se pusieran medios para solucionar los problemas.
El tema del salario subyace en todo el conflicto, tanto en el caso de los médicos como en el resto del personal.

La eclosión de esta última huelga, es un síntoma de que no se puede esperar más sin que “algo” se arregle.

Los niveles de descontento son cada día mayores en todos los estamentos, hastiados de tanta palabra hueca, de tanta cacicada y de las huidas hacia delante de la Consellera.

La situación en que se encuentra la asistencia primaria en Barcelona ciudad es insostenible. A la escasez de medios tanto humanos como materiales se le debe añadir la precariedad de los espacios físicos en que deben desarrollar su trabajo los profesionales: Edificios insalubres, envejecidos, de escasa capacidad. A todo ello hay que añadir el aumento poblacional, -léase inmigración-, el envejecimiento de la población y un largo etc.

Estaremos de acuerdo si decimos que lo de Barcelona viene de lejos, toda la responsabilidad no es de los actuales gobernantes que se han encontrado con una situación difícil de capear.


Lo que no es de recibo es que adopten la misma actitud que la derecha, que reproduzcan los mismos tics tecnocrático-autoritarios, escondiendo la cabeza bajo el ala.


Hagamos un poco de historia: Mientras los diferentes gobiernos de CiU se esforzaban en reformar la asistencia primaria en toda Cataluña y principalmente en las zonas en que tenían sus feudos electorales, dejaban que la situación de Barcelona quedara fuera de la modernización, de la puesta al día de sus instalaciones y en definitiva de la reforma. Esto lo estamos pagando ahora con creces.


No puede sin embargo, servir de excusa permanente para los actuales gobernantes, la situación heredada. No pueden esconder su incapacidad sólo con argumentos de este tipo.


Es toda la sanidad la que cruje: primero el incendio del Hospital de la Vall d´Hebrón, después el del Hospital Germans Trias (por culpa del tabaco ¡¡??). No podemos seguir así.


¿Cuando piensan reaccionar?,¿Qué tiene que suceder para que lo hagan?
A todo este triste panorama hay que añadir un nuevo elemento: la decepción.
Muchos profesionales y trabajadores de la sanidad pública, tenían muchas esperanzas depositadas en este Govern d´Entesa por su carácter de izquierda, que creían con voluntad y capacidad para poner orden y sentar las bases para acometer una reforma de profundo calado orientada a resolver los multifactoriales déficits de nuestro sistema de salud. La respuesta ha sido más de lo mismo: viejas recetas para viejos problemas.


Nadie ha pedido solucionar las cosas de hoy para mañana, no somos tan ingenuos ni insensatos, sin embargo los responsables políticos parecen atenazados por aquella vieja expresión: “Precipitarse es malo, estar parado peor”.

1 comentario:

Panzahueca dijo...

querido amigo, desde Rute le saludamos a usté y todavía nos acordamos de cuando vino con su esposa. Bien hablado esto de la sanidad, coincidimos y ya hablaremos en esta cuando vengais ustedes. delé rrecuerdos a nuestro Francisco de Paula