martes, 1 de mayo de 2007

EUROPA


Mis Europa, festeja con alborozo, la unidad europea y la Europa social


Desde que se produjo el fiasco en el referéndum francés de la Constitución europea, se ha ido hablando sin demasiada concreción, de las posibles salidas que se podían buscar para este espinoso tema, que ha sumido a Europa en una crisis institucional y de identidad que ha dejado desnortado el proyecto europeo en el que tantos europeístas más o menos convencidos, habían puesto renovadas esperanzas.
El primer jarro de agua fría, se lo llevó Valeri Giscard d´Estaing, que tuvo el encargo de la elaboración junto a otros y no obtuvo el refrendo en su propio país, que por las causas que fueran, decidió dar la espalda al texto objeto de refrendo.
Las causas de la negativa francesa se reparten entre el no puro por rechazo al espíritu de la propuesta y el no como fruto de la votación en clave interna, es decir, como voto de castigo al gobierno de turno. No sería justo terminar esta valoración, sin tener en cuenta el vedettismo de algunos políticos de la izquierda como Fabius, que merece ser mencionado.

Al asumir Alemania la presidencia semestral de la Comunidad europea, su presidenta Ángela Merkel ha querido imprimir a su periodo presidencial, un carácter resolutivo y de frenética actividad para que por lo menos, se salga de la apatía en la que se cayó tras el fracaso del proyecto constitucional.
Los colaboradores de Ángela Merkel, están estos días manteniendo contactos bilaterales con los representantes de los estados miembros para pulsar la opinión e intentar buscar un compromiso sobre el nuevo texto. Para ello, se ha enviado un formulario de 12 preguntas con el que se pretende evaluar el estado de opinión de los estados en temas que van desde el título de derechos, la primacía del derecho de cada país sobre el derecho comunitario, la política de ampliación, cambio del nombre del proyecto para evitar que sea denominado como constitución, etc..
Este formulario esta repleto de guiños a diestro y siniestro. En primer lugar a los euroescepticos que son tanteados con la posibilidad de que puedan mantenerse al margen de algún proyecto, este sería el caso de Reino Unido con la moneda. Con el reforzamiento de los criterios de ampliación se quiere ablandar a Francia, que puso la proa a la incorporación de Turquía.
En vista de esta situación, en la que parece que se piensa más en los que son refractarios al proyecto original y no se tiene en cuanta a los países que en su momento ratificaron el proyecto de constitución. España ha manifestado que no quiere cambios y que sigue valiendo lo que se votó en su día.
El proyecto de la cancillera alemana, rebaja el grosor del proyecto original y me temo que también –estoy convencido- quiere rebajar la densidad del articulado para hacerlo más digerible a los estados con más anticuerpos constitucionales.

Todo el entramado de componendas urdido por Ángela Merkel, está al albur de lo que acontezca en las elecciones presidenciales francesas en su segunda vuelta.
Si por casualidad o por votos la candidata Royal resultara ganadora se introducirían nuevos elementos que le complicarían la corta vida de presidenta de la UE que le queda a Merkel. (En junio cede la presidencia a Portugal por finalización de mandato).
Ségolène Royal propone vías diferentes y a mayor plazo para desencallar el tema. En primer lugar propone abrir un debate de un año y medio con los estados miembros, incluyendo temas sociales, medioambientales y propuestas para un mayor control del Banco Central Europeo.

Mientras Europa deshoja la margarita de lo que quiere o no quiere ser, pasan los años y las oportunidades y nos quedamos cada vez con menos respuestas para los problemas que tenemos aquí y ahora. Mientras se anteponen las particularidades de cada estado-nación a las necesidades colectivas retrocedemos como potencial con capacidad de ejemplificar con respuestas políticas a los problemas de la globalización, el cambio climático, la emigración y los conflictos internacionales a los que no podemos ser ajenos. Cada país miembro, debería entender que no vive aislado en un mundo inmóvil.


Los integrantes de la UE deberían de ser capaces de sentar las bases para que Europa pudiera ser capaz de actuar con una sola voz en este cambio de era, una sola voz en el plano político y militar. Una voz que pudiera promover la reforma de la ONU en el sentido de superar las estúpidas soberanías de las naciones-estado, convirtiendo esta caduca institución, en un instrumento capaz de ser resolutivo en conflictos de cualquier índole.
Europa con una sola voz, debería rearmarse moral y éticamente, contribuyendo al desarrollo de los países africanos, cuyos problemas en muchos casos son la consecuencia de largos periodos coloniales mal resueltos en su día.
Ante los retos de la globalización que tienen como exponente una desbocada economía que con frío cálculo económico contribuye a empobrecer todavía más, amplias regiones del planeta. Europa tendría de ser capaz de instituir nuevas políticas de regulación de precios para los productos manufacturados a bajo precio merced a la explotación de los trabajadores, provenientes de los países asiáticos.
Especial sensibilidad debería tener la UE con las políticas de inmigración, cuyo marco para su integración debería ser el escrupuloso respeto a las leyes y costumbres del país de acogida, en el bien entendido que la laicidad debe ser norma imperante.

Un marco de deberes y derechos de cada ciudadano y para cada país miembro debería obligar a la los integrantes a un grado de lealtad para esta unidad política, tuteladota y garante de sus derechos y obligaciones, en un marco de alto contenido y sensibilidad social.

1 comentario:

José Luis López Bulla dijo...

Me parece muy acertado el plantamiento que haces. Lo único que se me ocurre, como añadido, es que nuestro amigo, el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano dice también que es mejor dejar la Constitución tal como está. De manera que mi coincidencia con tu artículo es plena. Mil saludos, y seguiremos comentando nuestras oincidencias el próximo sábado.